martes, 25 de agosto de 2015

Cómo elegir tu anillo de boda



El día de tu boda es algo que siempre recordarás.  Entre otras cosas, porque tu anillo te lo recordará siempre… En este mismo instante estás recordando las palabras de tu futuro marido que ya ha dicho que no piensa llevarlo. Bueno, guardas la secreta esperanza de hacerle cambiar de idea o, si no, bueno ya lo harás tú por los dos.

El momento del intercambio de los anillos es uno de los momentos más simbólicos de la ceremonia. La representación de vuestro vínculo ante los ojos de todos, es todo un icono social. Una tradición muy antigua que simboliza el compromiso en los contrayentes y que está presente en centenares de culturas, ya ancestrales. Alrededor del 2800 AC, los antiguos egipcios ya intercambiaban anillos en sus ritos matrimoniales y que para ellos, el círculo representaba una forma sin principio y fin, es decir, significaba la eternidad. 

Ya en la tradición católica, en el Antiguo testamento de la Biblia, la mano de la novia se pedía con un anillo. Originalmente el anillo no era de metales preciosos. Algunas crónicas recogen que primigeniamente los anillos eran de cuero, posteriormente de hierro hasta evolucionar al oro de nuestros días.

La tradición dice que el anillo o alianza matrimonial se coloca en la mano izquierda, en el dedo anular, por la creencia antigua de que la vena de ese dedo llega directamente hacia el corazón.



Sea como fuere, no es hasta el momento de buscar las alianzas que te asaltan todas las dudas del universo. Pero… ¡bueno! ¿Y toda esta variedad? Lo único que tenías claro es que no querías las alianzas de oro amarillo, redondas, las que llevan tus padres y de repente todo un abanico de opciones y precios se cierne sobre ti: oro blanco, oro amarillo, oro rosa, con diamantes, sin diamantes, con relieve, sin relieve, combinados por no hablar de los grabados interiores y el grueso del anillo. Si te viene justo saber la talla de dedo que gastas porque de la de tu chico… ni idea.




Opciones de alianzas que encontrarás en Marfil Joyeros, gracias al simulador Duoo

Tranquila. Respira. Nadie dijo que casarte fuera sencillo. Desde Josefina Huerta te recomendamos varias cosas:

Primero: fija un presupuesto. Un par de anillos normales no te saldrá por menos de 500-600 euros. Grabado aparte.


Segundo. Para no volver loca a la dependienta te recomendamos que emplees varios simuladores de anillos online. Te dejamos alguno AQUÍ. En ellos podrás ver tamaño, tipo de oro, diseño y confeccionar las alianzas a tu gusto y hacerte a la idea de los precios. No te asustes. Piensa a largo plazo. Quizá ahora te parezca un gran desembolso pero vas a estar casada el resto de tu vida… ¿O no?

Es aquí cuando puedes tomar las palabras de tu futuro marido como venganza y encargar su alianza en un oro de menos quilates o más fina que la tuya… Total, como no se la va a poner… Verás cómo cambia de opinión.
Aquí te dejamos un par de links para que vayas probando pero te recomendamos por relación calidad-precio Duoo sin reservas. PINCHA AQUÍ PARA CONFIGURAR TUS ALIANZAS YA. Uno de sus distribuidores en Valencia es Marfil Joyeros y suelen hacer algún tipo de detalle sobre los precios de la web para los novios.


Tercero. No te dejes llevar por las modas. Ahora es tendencia los anillos planos, anchos y en oro blanco. Pero la temporada que viene quién sabe. Apuesta por un diseño atemporal y fundamentalmente que te enamore.

Cuarto. La inscripción. ¿Y qué pongo dentro? Lo usual es el tuyo el nombre de él y en el tuyo, el suyo tu nombre y en el de ambos la fecha del enlace.

Quinto. Recuerda encargarlos con tiempo. En temporada alta “bodil”, al menos, con dos meses de antelación para evitar sorpresas desagradables.

Sexto. Las alianzas son un regalo inolvidable. Elegid bien a la persona que os las va a regalar. Debe ser una persona o personas próximas, que os quieran, y con las que tengáis la suficiente confianza para pedirles un regalo que puede suponer una buena inversión, según la elección.

Séptimo. Disfrutadlas mucho. Acostumbraros a ellas forma parte del encanto de vuestra nueva vida juntos.

lunes, 27 de julio de 2015

Cómo organizar tu boda en un mes

By Sònia Valiente, Directora de Comunicación de Josefina Huerta


Ahora que ya he captado vuestra atención, he de confesar que no es posible organizar una boda en un mes. Más que nada, por los trámites legales en el registro civil que puedes consultar AQUí. Permitid que me presente. Me llamo Sònia Valiente, soy periodista, y os comentaré cómo fue una boda, la nuestra, en la que el grueso de las decisiones se tomaron en unos tres meses.

Yo era de las que decía que nunca se casaría a pesar de llevar 16 años con mi ahora flamante marido y al final no acabé organizando una boda ¡sino dos! con dos banquetes y ¡dos vestidos! La única boda pequeña, creedme, es la que no existe. Puedes consultar la crónica social de la boda AQUÍ.



Aun así os comento los pasos que dimos nosotros verdaderamente rápidos para que los preparativos de la boda no fueran una pesadilla. También es cierto que cada boda es distinta y que nosotros queríamos algo íntimo, minimal y civil. Iniciamos el trámite del expediente matrimonial con tiempo, en noviembre de 2014 para casarnos el 25 de julio de 2015. Aquí podéis ver nuestro orden de prioridades. Ja, ja, ja. Lo primero es lo primero. El viaje.


  • Viaje de novios. Última semana de marzo de 2015.
  • Local fiesta nocturna. 9 de abril de 2015.
  • Traje de novios. Elección y primera prueba, 10 de abril de 2015.
  • Peluquería y maquillaje. 14 de abril de 2015.
  • Restaurante comida íntima. Primera semana de mayo de 2015.
  • Complementos (zapatos de los dos). Mayo de 2015.
  • Invitaciones. Segunda semana de mayo de 2015. (Las enviamos tres semanas antes)
  • Elección fotógrafo. 24 de mayo de 2015.
  • Anillos y pendientes. 25 de mayo de 2015.
  • Timing de la boda. 8 de julio de 2015.
  • Tarta. 9 de julio de 2015.
  • Photocall. 10 de julio de 2015.
  • Ramo y flores. 10 de julio de 2015.
  • Clics de Famobil. 12 de julio de 2015.
  • Regalitos. 12 de julio de 2015.
  • Manicura y pedicura. 24 de julio de 2015.



    Una vez, elegido el lugar de la ceremonia (eso lo hicimos en noviembre) lo primero que hicimos fue irnos directos a la agencia de viajes. Nos debatíamos entre Nueva Zelanda y Tailandia y al final ganó Tailandia. Cerramos el viaje esa misma semana con Nautalia viajes. Organizados, diligentes, súper profesionales.

    Los trajes de novios, lo teníamos claro. Ya que trabajo para Josefina Huerta como Directora de Comunicación, desde hace 5 años. Por amistad, y quién sabe si por el “síndrome del recomendado” acabé haciéndome 5 pruebas del vestido en 3 meses para que quedara pluscuamperfecto. Un vestido de noche, espectacular, hecho a medida. Un vestido de crepe y guipur que dejaba toda la espalda al descubierto de clara inspiración Hollywoodiense. La verdad, me sentí como una estrella de cine.





    La sorpresa final: el segundo vestido. Dos días antes de la boda, Alicia Martínez Huerta, la gerente de Josefina Huerta y líder del equipo de diseño, me tenía preparado esta maravilla: el modelo Sarah de la nueva firma Chloé Novias by JH.





    La verdad es que fue una boda en dos partes. La ceremonia civil de la mañana en los jardines de Casa Sendra de Mislata y después, nos fuimos a tomar una paella con la familia más íntima a la playa de Pinedo, Valencia. Éramos unos 30.




    Lo mejor, la fiesta nocturna para 100 amigos en la Sala Polo Club 55. Lo recomiendo sin reservas. Justo lo que andaba buscando. Un local con catering, DJ sólo para nosotros. Después de 16 años con mi pareja lo que menos me apetecía era una boda formal y andar preocupándome de armar mesas. Mis amigas echaron el resto y me ayudaron muchísimo con la decoración del local. Esto es fundamental: delegad, buscad ayuda. La gente que os quiere, lo hará de mil amores.

    Si no tenéis presupuesto para contratar a una wedding planner, haced vosotras el timing, el guión de la boda, vaya. Es decir, qué va a pasar en cada momento, cuál va ser la play list: con qué canción vais a hacer la entrada, con cuál cortar la tarta, etc. y dejad a alguien encargado de la coordinación ese día. Nosotros entramos con “Ama y ensancha el alma”, de Extremoduro y abrimos el baile con “No puedo vivir sin ti”, de Los Ronaldos.

    Por lo demás, como os decía, la comida, a base de arroces, la hicimos en el comedor privado de la Creu de la Conca de Pinedo (restaurante del mismo grupo que la Genuina y el Brosquil), las fotografías corrieron a cargo de Fotoimagen Pedro G., peinado precioso de Lydia Professionel. Todo el estilismo (vestuario, peluquería y maquillaje) fue coordinado por la estilista Gloria de Pablo.

    Los zapatos los compramos en El Corte Inglés, comodísimos y elegantes (Unissa, los míos; Clarks, los de él). Tanto las invitaciones como los regalitos los hicimos por Internet. Regalamos suerte y amor. Es decir, unas semillas de tréboles de cuatro hojas y para los peques de la casa, unas latitas con chuches en forma de besito. Originales y muy económicos. Los tréboles de cuatro hojas los encontrarás AQUÍ y las invitaciones en Optimalprint. En menos de una semana, en casa.






    Importantísimo: los anillos. Encargadlos con dos meses de antelación como mínimo. Tened en cuenta que en temporada alta de boda pueden tardar muchísimo, sobre todo si queréis algo especial. Los nuestros fueron anchos, en oro blanco y planos tardaron casi dos meses. Preciosos, qué voy a decir. En MarfilJoyeros. Asesoramiento inmejorable en una tienda exclusiva.

    El photocall de la noche lo diseñé yo misma y lo encargué a la Rosa Visual (si no lo vais a reutilizar os recomiendo uno de papel plotter de 200 cm x 140 cm). Y las invitaciones, las enviamos por correo postal.

    La tarta la encargué personalmente puesto que quería de postre una tarta Sacher. No soy nada golosa pero es la única que me gusta porque sabe a Tigretón. Los muñequitos de la tarta (novios de Playmobil) los puedes encontrar en la página oficial de Playmobil pero ojo porque el periodo mínimo de entrega son 15 días laborables. Una amiga acabó encontrándolos en eBay y regalándomelos ante mi desesperación. ¡Gracias!






    El ramo de flores, 7 calas de tallo largo, el centro de flores que presidió la ceremonia civil celebrada por el alcalde de Mislata, Jorge Fernández Bielsa, y los detalles florales que decoraron el coche de mi hermano las adquirí en Flores Montaña.

    Por último, os recomiendo que no hagáis como yo y que al menos, os permitáis descansar el día previo a la boda. Sólo puede tomarme la mañana del viernes (por la tarde trabajé en la Facultad) y me vino justo para apagar unos incendios de última hora y hacerme la manicura y la pedicura.

    Fue un día precioso, irrepetible, emocionante. Si lo llego a saber, me caso antes. Es maravilloso reunir a toda la gente que te quiere en el mismo día. ¡Quién me iba a decir hace un año que estaría escribiendo este post!

    Son tan sólo unos pequeños consejos de cómo yo viví mi boda. Espero que os pueda ayudar y os resulten útiles. Y si no sale tal y como habíais planeado, tampoco pasa nada. Disfrutadlo mucho, que se pasa volando. 
    Un beso gigante.